domingo, 11 de noviembre de 2012


Lunes de la semana 32 de tiempo ordinario

Meditaciones de la semana
en Word y en PDB
Pedimos a Jesús el don de perdonar, que es la cosa más grande; y también las otras cualidades de su corazón
«Dijo a sus discípulos: «Es imposible que no vengan los escándalos; pero, ay de aquel por quien vienen. Más le valdría ajustarle al cuello una piedra de molino y arrojarle al mar, que escandalizar a uno de esos pequeños: andaos con cuidado. Si tu hermano peca, repréndele; y, si se arrepiente, perdónale. Y si peca siete veces al día contra ti, y siete veces vuelve a ti, diciendo: "Me arrepiento", le perdonarás». Los apóstoles dijeron al Señor: «Auméntanos la fe». Respondió el Señor: «Si tuvierais fe como un grano de mostaza, diríais a este moral: "Arráncate y plántate en el mar, y os obedecería"» (Lucas 17,1-6).
1. –“Jesús decía: "Es inevitable que sucedan los escándalos; pero ¡ay del que los provoca!” Estamos todos interconexionados, unidos como los siameses, y esto es la comunión de los santos: si nos esforzamos, ayudamos a los demás, y si hacemos daño, dañamos a todos. "Nadie es una isla". Toda persona esta religada a otras. Juan Pablo II pidió perdón por los errores históricos de la Iglesia, y vemos que en el mundo hay muchos crímenes, pero en primer lugar hemos de reflejar el rostro de Jesús a través de nuestra vida, de la vida de la Iglesia, para dar testimonio al mundo. Por desgracia, hemos visto también en la Iglesia graves pecados contra niños, que claman al cielo. Pidamos al Señor que arranque de la Iglesia todo daño grave, y hoy especialmente este: «El escándalo es la actitud o el comportamiento que induce a otros a hacer el mal. El que escandaliza se convierte en tentador de su prójimo. Atenta contra la virtud y el derecho; puede ocasionar a su hermano la muerte espiritual. El escándalo constituye una falta grave, si por acción u omisión, arrastra deliberadamente a otro a una falta grave» (Catecismo, 2284).
-“Más le valdría que le colgaran al cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar... antes que escandalizar a uno de esos pequeños”. Jesús es extremadamente riguroso cuando se trata de defender a "los pequeños".
Y pasas, Señor, a hablarnos del perdón: -“Si tu hermano te ofende, repréndelo; y si se arrepiente perdónalo. Si te ofende siete veces al día y vuelve siete veces a decirte: "Lo siento" lo perdonarás”. El amor "sin límites" es la característica propia del cristianismo. Lo vemos en una madre, cuando sigue perdonando la malicia o debilidad de un hijo, que con sus mentiras o faltas de respeto se aleja de ella, y luego siempre encuentra el perdón maternal cuando va a buscarla. El amor de una madre es el modelo más cercano de lo que Jesús nos muestra, de lo que es el amor de Dios. Señor, te pido aprender a perdonar según la medida de tu corazón.
-“Dijeron los Apóstoles al Señor... ¡Auméntanos la Fe!” Tenemos aquí un ejemplo de los diálogos provocados por tus palabras, Jesús. Eran muy conscientes de que era algo grande lo que pedías, Señor, y así te pedimos también nosotros: "danos, Señor, por gracia, eso que Tú esperas de nosotros". Como también decía San Agustín: pide lo que quieras y dame la fuerza para cumplirlo. O Santa Teresa de Jesús: “manda lo que quisieras y dime lo que mandares, que lo que tu mandares no he dejar de hacer por ningún tesoro del mundo”, claro, con tu fuerza, Señor. Así te pedimos en la plegaria de los fieles de cada misa: por las necesidades mías y de todo el mundo.
-“El Señor contestó: "Si tuvierais fe como un grano de mostaza, diríais a este árbol: Arráncate y plántate en el mar. Y os obedecería"”. ¡Cuántos "árboles" a arrancar, Señor! Soy como un pobre delante de ti; dame varios "granos de mostaza" (Noel Quesson).
2. Hoy vemos la carta a Tito, discípulo de san Pablo, pastor responsable de Creta: “-Yo Pablo, siervo de Dios...” Su único titulo humano: servidor... Me dejo llevar por esta sencilla imagen. ¿Qué representa para mí? Humildad, competencia, desvelo, estar a la escucha...
-“Apóstol de Jesucristo...” Apóstol significa «enviado». Es también una imagen de dependencia, de humildad: el enviado de alguien no habla en su propio nombre, es el enviado de otro. ¿Me preocupo de mi conformidad y autenticidad a Jesucristo?
-“Para llevar a los escogidos de Dios a la fe y al pleno conocimiento religioso de la verdad”. Se ha dicho que era la mejor definición del apostolado. Pienso en mi oración, en los que están a mi cuidado. No puedo darles la fe... debo tratar de «conducir hacia...» Aquí también, ¡modestia!
-“Apoyado en la esperanza de la vida eterna, prometida desde toda la eternidad por Dios, que no miente...” Repito una y otra vez esta formula. Dejo que cada palabra penetre en mí.
-“Si te he dejado en Creta es para que acabaras de organizar todo lo que faltaba, y establecieras "presbíteros" en cada ciudad”. Tito es el encargado de nombrar a unos "responsables", sin duda de los "colegios de Ancianos", como los había en las sinagogas judías: Tito escoge a los que le parecen más aptos para animar el grupo... hombres maduros, de cierta edad, hombres con experiencia. Su nombre "presbyteroi" = ancianos, y de ahí procede lo que llamamos ahora presbítero.
-“¿Sus cualidades? Que sean irreprochables... Que tengan un buen equilibrio personal... Un amor conyugal ejemplar.. Una buena gestión familiar... El sentido de la hospitalidad”. Los "sermones" ayudan, pero más la vida del predicador. Lo que también es verdad para todos: laicos, religiosas, sacerdotes.
-“Intendente de la casa de Dios...” Adicto a la doctrina auténtica, conforme a la enseñanza recibida así será capaz de exhortar según la sana doctrina y de rebatir a los adversarios... He ahí las dos misiones del "responsable" de la comunidad: gobernar como un "buen intendente" -éste era el término que usaba Jesús- y enseñar (Noel Quesson).
3. Nos dice san Pablo que el apóstol ha de tener humanidad. La importancia de las virtudes humanas es también un recordatorio para nosotros, a ejemplo de Jesús: ¿cómo vamos de amabilidad, simpatía, accesibilidad para que nos pregunten cosas, cómo damos confianza porque respetamos la intimidad de las conciencias? Esos son, decía Juan Pablo II, las cualidades de los evangelizadores que espera el mundo moderno: «Se necesitan heraldos del Evangelio expertos en humanidad, que conozcan a fondo el corazón del hombre de hoy, participen de sus gozos y esperanzas, de sus angustias y tristezas, y al mismo tiempo sean contemplativos, enamorados de Dios. Para esto se necesitan nuevos santos. Los grandes evangelizadores de Europa han sido los santos. Debemos suplicar al Señor que aumente el espíritu de santidad en la Iglesia y nos mande nuevos santos para evangelizar el mundo de hoy». El salmo apunta también a las virtudes humanas: "¿quién puede subir al monte del Señor?: el hombre de manos inocentes y puro corazón... Éste es el grupo que busca al Señor".
Llucià Pou Sabaté

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